HUELGA DE FUNCIONARIOS DE JUSTICIA

Marzo 30, 2008

Desde hace casi dos meses soporto como otros muchos abogados, procuradores y clientes la huelga de funcionarios. Creo que tienen razón en lo que piden, aunque a mi ya me esta fastidiando esta huelga porque no puedo cobrar el trabajo realizado por que el juzgado no lo termina de rematar, si no hay sentencias el asunto no esta finalizado.

 Aqui hay algo más en juego que el que los funcionarios cobren sus sueldos, y es la cantidad de personas relacionadas con la justicia a las que esta huelga no supondrá un beneficio, aunque los funcionarios consigan sus objetivos, y si un perjuicio.

A caso Bermejo pagará al propietario que ha tenido dos meses más en el piso alquilado al moroso al que ha desahuciado y que por culpa de la huelga todavía vive a costa suya.  A caso Bermejo restituirá los intereses moratorios que algunas mujeres tendrán que pagar a los bancos porque se han retrasado en el pago de hipoteca que su marido ha dejado de pagar, aprovechando la huelga en procesos en lo que todavía no hay una sentencia de divorcio o separación o unas medidas previas aprobadas.

 A caso Bermejo restituirá a los presos a los que no se les ha concedido el permiso de salida de la carcel por el retraso en los papeles dejándoles disfrutar de un fin de semana en su maravillosa casa…. Y no sigo porque la lista de personas perjudicadas es larga.

 Lo más curioso es que este ministro se llevará una medalla, y continuará en su cargo, a pesar de ser un incopetente. Distinción que hace nuestro presidente con todos sus ministros inútiles. Pero claro en el pais de los ciegos el tuerto es el rey, así que a nuestro pelón de presidente le compensa que sus ministros sean unos negados, así el no parecera tan tonto. Si a nuestro presidente le importa un bledo que la justicia ande mal, apaga y vamonos. Lo peor de todo es pensar que nuestro presi estuvo durante un tiempo trabajando en un despacho como abogado. Con razón tuvo que dejarlo para dedicarse a otros menesteres porque a pesar de la carrera de derecho no se enteró demasiado.