Campaña de Seguridad Vial de Antena 3

Febrero 29, 2008

                                      paso-de-cebra.jpg                           Ayer en Antena 3 empezó una campaña de concienciación sobre seguridad vial, y quiero felicitar a Antena 3 por este compromiso. No sé si será efectivo, ojalá si, pero seguro que algo ayuda.

La campaña de hoy se han centrado en los atropellos a los peatones. Al año más de 700 personas mueren por causa de los atropellos y el 90 % de los mismos se producen fuera de los pasos de cebra.

Por desgracia como abogado experto en seguros, he tenido que ver algunos atropellos de peatones. La gran mayoría suelen ser personas mayores, que por la edad suelen cruzar sin mirar, confiadas en que la gente parará en los pasos de cebra aunque esten cruzando en rojo. Incluso se confian en que si gente joven cruza a ellos también les dará tiempo. Esto me recuerda a una famosa frase que se decía en Pamplona cuando estudiaba la carrera de Derecho ” Bienaventurados los creen en los pasos de cebra por que ellos verán a Dios”

Pero fuera de gracias la cuestión es ¿ Cómo evitar atropellos? Desde luego respetando las señales, pero en referencia a la frase antes comentada es importante cerciorarse de que se puede pasar, no confiando en que tengo la prioridad y los coches se pararan, al igual que cuando uno entra en un cruce aunque tenga prioridad mira.  

También querría comentar que hay un sistema de señales que avisan a los conductores que hay peatones cerca del paso de cebra, se suelen iluminar y destellar, sería interesante que dichas señales se pusieran al menos en los pasos de cebra más peligrosos. Pero sobre todo creo que una solución efectiva sería la de suprimir aquellos semáforos en ámbar a la vuelta de una esquina después de que el semáforo se haya puesto en verde, la gran mayoría de las veces el conductor confiado con el semáforo en verde ni ve el semáforo en ámbar, además el peatón se confia en que estando en ámbar el coche parara. Francamente resulta sorprendente que en pasos de cebra en los que habitualemente hay atropellos todavía sigan existiendo este tipo de semáforos en ámbar y no se haga nada por parte de los Ayuntamientos por modificarlos.


Decálogo del Delincuente

Febrero 28, 2008

delincuente1.jpg    No suelo ser muy fan de los jueces, pero reconozco que D. Emilio Calatayud, juez de menores de Granada es un excepción. Se ha hecho conocido por sus sentencias ejemplarizantes y cargadas de sentido común. Entre ellas están aquellas en las que a un pirómano le obligó a replantar lo que había quemado, o a un chaval implicado en un accidente de tráfico le sentenció a cuidar a paralíticos como consecuencia de un accidente. Una de sus sentencias más habituales es la de obligar a los menores a sacarse el graduado escolar a cambio de no ir a un centro de menores. Pero si sus sentencias son descables, aún más su decálogo de como educar para que un menor sea el perfecto delincuente.

Decálogo del Delincuente.

1.- De al menor todo lo que pida. Satisfaga todos sus deseos, el sacrificio puede crear frustraciones.

2.- Recoga todo lo que deja tirado, libros, zapatos, discos, ropa…

3.- Dejele leer todo  lo que caiga en sus manos

4.- Riña con su conyuge en presencia de su hijo.

5.- No le diga nunca que no, no sea que le vaya a crear un trauma

6.- Dele todo el dinero que quiera para gastar, así no sospechará jamás que es necesario trabajar para conseguirlo.

7.- Dejele que diga tacos y palabrotas, incluso riale las gracias, así la próxima vez será mas ingenioso.

8.-Pongase de su parte ante las quejas que sobre él emitan sus profesores y todos los que quieran fastidiarlo.

9.- Eduque sin principios morales y ni religiosos.

10.- Jamás le ponga un castigo

Se puede decir más alto pero no más claro, ahora que todo el mundo se pregunta que pasa con la violencia contra las mujeres habría que ver como se está educando a los jóvenes de hoy que tal vez mañana sean unos maltratadores. Tal vez aqui reside la clave, en prevenir, educar y menos código penal.


Causas del maltrato a las mujeres

Febrero 27, 2008

Ayer nos acostábamos horrorizados ante la triste noticia de que en el mismo día habían sido asesinadas cuatro mujeres a manos de sus ex-maridos, ex-parejas o sus novios.

Hace unos años una jueza de mi ciudad hizo un estudio sobre el perfil de los maltratadores, y que causas subyacían en los maltratos. El informe tenían el fin de colaborar en un estudio del Ministerio de Justicia con la intención de proponer alguna solución a aquella lacra que comenzaba a despuntar como un Iceber. No sé si como consecuencia de ese estudio más tarde se aprobó  la Ley de Protección a la Mujer, la verdad es que más bien lo dudo, pero lo cierto es que el informe puso de relieve ciertos aspectos sobre el maltrato de los que no se suele hablar. No lo neguemos, a los españoles nos gusta el morbo y a los periódicos las muertes sensacionalistas más.

Pero volviendo al estudio las conclusiones a las que se llegaron en mi ciudad fueron las siguientes: De los casos de denuncia por maltrato la gran mayoría de las mujeres que se encontraban en procesos de separación o divorcio presentaban denuncias falsas, pon motivos eminentemente vengativos. Esto ha causado que muchas veces ante las denuncias no se acabe creyendo a las mujeres que denuncian de verdad.

De los casos en los que la denuncia resultó ser cierta, los maltratadores se podían encuadrar en tres grupos, los que tenían problemas psicológicos importantes, los drogodependientes y los alcóholicos. Ocupando el primer ranking los hombres con problemas de alcohol, depués los que tenían problemas psiquiátricos y por último los que tenían problemas con drogas. Y sólo 1% de los maltratadores lo hacía de modo espontáneo como consecuencia de un enfado sin que existiera alguna de estas tres causa subyacentes. Así pues, de que nos sirve la ley de protección a las mujeres si no ataca esta tres realidad sociales, a las que ahora mismo podríamos añadir una más y es la educación de los inmigrantes, más de la mitad de las mujeres asesinadas en estos momentos son extrajeras, provinientes de paises donde a la mujer se la considera un mero objeto.

Pero centrémonos en las soluciones posibles, respecto a los drogodependientes y a los alcóholicos dificilmente se puede adoptar una solución salvo que se pongan en tratamiento y acudan a terapias, en las que es la familia la que carga con el tratamiento. En cuanto a los enfermos psiquiátricos, es mucho más dificil la solución teniendo en cuenta que la nueva psiquiatría es defensora de que el enfermo psiquiátrico debe permanecer dentro del circulo familiar, que no debe estar ingresado salvo lo mínimo imprescindible y que es la familia la que debe hacerse cargo de su enfermo. Así pues cómo convivir con un enfermo psiquiátrico y no ser víctima de su enfermedad. Si además tenemos en cuenta que el porro y las nuevas drogas de diseño están haciendo que afloren enfermedades que se encontraban latentes como la paranoia, o la esquizofrenía en personas que si no la hubiesen consumido jamás habría terminado por jerminar el problema es doblemente mayor. Creo que la solución es difícil y compleja, no se trata sólo de las medidas de alejamiento tantas veces incumplidas sin más bien de someter a un estudio al maltratador y de centrase en él, como se suele hacer con los violadores, además es un problema educativo, pero no sólo de igualdad, sino educar en la paz, y educar para erradicar las drogas y el alcohol, si realmente se pusiera más énfasis en estos temas otro gallo nos cantaría, no sólo en el mal trato también en los accidentes de tráfico.

En realidad hay una solución, volver a educar en principios morales, en el valor de ser humano y el valor de hombre y de la mujer por si mismos, pero para esto hay que referirse siempre a Dios, a un ser Superior que da sentido a nuestra existencia. Cuando no hay Dios, cuando no se cree en que la vida es algo que recibimos y no es propiedad de nadie, cuando no se cree que hay algo por encima de mi propia voluntad ¿ qué es lo que me obliga a no matar? ¿ El Código Penal? Seamos serios, de verdad creen que el Código Penal es lo que evita un asesinato.